Mudar de piel
En este transitar del año de la serpiente al del caballo,
del invierno a la primavera,
de mis antiguas versiones a la más nueva,
me he puesto a pensar en lo que he tenido que dejar morir en mí para estar hoy aquí,
así que te lo quiero compartir…
Tuve que dejar morir esa parte mía que pedía solo certezas para poder avanzar.
Esa parte que tenía miedo a dejarse mirar de verdad.
Tuve que dejar morir las ganas de controlarlo todo, de querer que todo se hiciera a mi manera.
Tuve que dejar morir el miedo a no ser elegida por los demás para aprender a elegirme a mi misma.
También el miedo a equivocarme, a no saberlo todo, a parecer ridícula.
Tuve que dejar morir la necesidad de hacer consenso para tomar una decisión, y aprender a guiarme por lo que deseaba en realidad mi corazón.
Tuve que dejar morir partes de mí que me quedaban chicas para explorar mi inmensidad.
Tuve que dejar morir mi idea del amor para volverme a enamorar.
Y sobre todo, tuve que mudar muchas veces de piel para volver a encontrar mi centro, para abrazarme y reconocerme más en cada intento.
✨ Inspiración creativa
Este segundo año que llevo creando mi vision board alrededor de estas fechas (entre el invierno y la primavera), se ha sentido como plantar una semilla desde el juego, el disfrute y el deseo, explorando con curiosidad lo que quiere expresarse a través de mí sin preocuparme mucho por cómo se verá el resultado.
Así que con esa misma intención de entregarme al proceso, voy eligiendo lo que quiero crear, compartir y experimentar en los próximos meses de este año del caballo ❤️🔥
¡Gracias por llegar hasta aquí y Leer donde Sea!
Con amor,
Gabriela.





Qué bonito Gabriela! Un abrazo